Un intento más de escribir algo y de nuevo se me ahoga la inspiración. Imagino que es cierto cuando dicen que los cambios no ocurren de un día para otro, que son producto de un trabajo arduo y constante...
Han pasado diez minutos desde que termine el primer párrafo. Hace diez minutos un olor agrio golpeo mi sentido del olfato y estremeció mi carne, como cuando alguien sabe que algo malo ocurre pero se niega a aceptarlo. La nausea perduro por varios minutos hasta que las moléculas gaseosas de aquel olor rancio saturaron completamente las células de mi bulbo olfativo, lo que por cierto, me dificulto encontrar la fuente de tan desagradable olor.
Al otro lado de la habitación, a unos tres metros de distancia puedo ver menearse las colas de mis gatos en medio de estruendosos y divertidos juegos, nada puede perturbarlos...así es, el gato más pequeño de mi casa ha escarbado y se ha cagado en una de las matas de mi mamá; a él no se le ha dado nada mientras que yo he tenido que ocultar (...ó enterrar más profundo) la evidencia. Así comienza otro día de mierda, y no dejo de pensar que todo esto no es más que uno de los mensajes subliminales cósmicos que me rodean; ...quien sabe, quizá algún día la mata florezca.
Han pasado diez minutos desde que termine el primer párrafo. Hace diez minutos un olor agrio golpeo mi sentido del olfato y estremeció mi carne, como cuando alguien sabe que algo malo ocurre pero se niega a aceptarlo. La nausea perduro por varios minutos hasta que las moléculas gaseosas de aquel olor rancio saturaron completamente las células de mi bulbo olfativo, lo que por cierto, me dificulto encontrar la fuente de tan desagradable olor.
Al otro lado de la habitación, a unos tres metros de distancia puedo ver menearse las colas de mis gatos en medio de estruendosos y divertidos juegos, nada puede perturbarlos...así es, el gato más pequeño de mi casa ha escarbado y se ha cagado en una de las matas de mi mamá; a él no se le ha dado nada mientras que yo he tenido que ocultar (...ó enterrar más profundo) la evidencia. Así comienza otro día de mierda, y no dejo de pensar que todo esto no es más que uno de los mensajes subliminales cósmicos que me rodean; ...quien sabe, quizá algún día la mata florezca.

<< Home